Maoz Israel es tres generaciones de vivencias profundas y ministerio en Israel. De izquierda a derecha: Shani, Sela, Ari, Nesher, Shira, Nevaeh, Lahav, Kobi, Illit
Boletín de Maoz Israel noviembre 2020

Tu presencia en la tierra de Israel

La Oficina, el Estudio, las naciones

Conoce al equipo de la oficina de Maoz. Si bien nos encanta mostrarte los muchos proyectos y varios ministerios con los que colaboramos, nada de esto sería posible si no fuera por las personas que ofrecen sangre, sudor y oraciones a la intensa labor de la restauración de Israel.


Shani Ferguson
Por Shani Ferguson
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Durante más de la mitad de la existencia de la nación del moderno Estado de Israel, el Boletín Maoz Israel (MIR, por sus siglas en inglés) ha compartido su visión de primera mano sobre lo que ha estado sucediendo en el área. Desde aquellos antiguos días pioneros de los creyentes judíos, a las fluctuaciones políticas de este país que nació en un día, el MIR ha sido un recurso increíble para estar siempre actualizado acerca de Israel tanto desde una perspectiva física como espiritual.

Los años pasaron, y Maoz fue creciendo. Dejó de ser un pequeño equipo conformado por Ari, Shira y su secretaria de media jornada para convertirse en una fuerza poderosa que ayuda a construir el Reino de Dios en Israel, con oficinas internacionales en media docena de países.

Y si bien nos encanta mostrarte los muchos proyectos y varios ministerios con los que colaboramos, nada de esto sería posible si no fuera por las personas que ofrecen sangre, sudor y oraciones a la intensa labor de la restauración de Israel.

Sus historias de vida son fascinantes, sus dones únicos, su pasión contagiosa y el impacto que tienen en la eficiencia y eficacia del equipo de Maoz es innegable. He aquí un fragmento de cada una de sus historias. Deberías conocerlos porque estas personas son tu acción en el campo; tu presencia en la tierra de Israel.

Omer y Liraz

Omer

Mi familia inmigró a Israel desde Perú a finales de la década de los noventa cuando todavía era un adolescente. Antes de mudarnos a Israel, no le daba mucha importancia a la idea de Dios. Si bien creía que existía un poder superior, Él me resultaba demasiado aterrador de explorar. Sin embargo, en el instante en que nuestro avión aterrizó en suelo israelí, algo se encendió en mí, y eso dio comienzo a mi camino hacia el conocimiento de Dios.

Algunos años después de habernos instalado en Israel, escuché de Maoz por unos amigos que trabajaban allí. Llevo trabajando en Maoz por casi veinte años. La variedad de proyectos en los que participé a lo largo de este tiempo es la parte más desafiante y más emocionante de mi trabajo. Me especializo en lo gráfico y diseñé todo, desde libros y discos compactos hasta el Boletín Maoz Israel, incluso compuse la música de una de las canciones de Shani en Garden of Secrets. Además, superviso Maoz Español, que es la representación de Maoz en los países de habla hispana, y me motiva mucho ver que estos países tienen cada vez más conocimiento de Israel.

Liraz

La primera persona que me habló de Yeshúa fue un niño de mi escuela que más tarde se convertiría en mi novio de la secundaria. En la actualidad, estamos casados y tenemos una hija preciosa. Nací y me crie en un hogar muy secular de Israel y no tenía idea de que existía en Israel algo como un judío que creyera en Yeshúa, ni mucho menos toda una comunidad de estos creyentes. La idea me resultaba intrigante, entonces cuando descubrí que había una congregación local que daba clases sobre esto, me inscribí. Me tomó unos meses de clases, pero una vez que comprendí esta increíble verdad, entregué mi vida al Señor.  

Aunque asistía a los servicios con el que entonces era mi novio, me encontré deseando poder estudiar un poco más por mi cuenta. Busqué libros para estudiar y descubrí que había muchos de Maoz disponibles en nuestra congregación. Estos libros tuvieron un gran impacto en la riqueza de mi nueva fe. Un tiempo después, cuando uno de mis amigos se enteró de que Maoz buscaba a alguien para dirigir su departamento de publicaciones en hebreo, al instante pensaron en mí. Fui a una entrevista y me marché con la sensación de que esto sería algo en lo que podría involucrarme de verdad.

He trabajado con Maoz durante ocho años y me fascina el desafío de ver un libro desde el papeleo inicial hasta el producto final. Me encanta el hecho de que cada libro que se completa puede dar frutos muchos años después, pero más que nada, me encanta saber que el conocimiento y la sabiduría compartidos en estas páginas pueden cambiarle la vida a mis compatriotas israelíes como cambiaron la mía.

Irina (izquierda) y Verónica (derecha)

Irina

Crecí en un frío rincón de Ucrania, soñando con mudarme algún día a una nación cálida con una cultura cálida. A medida que fui creciendo, mi sueño se convirtió más en una convicción de que Israel, una nación construida con tanta fe y esperanza, era el lugar donde quería criar a mis hijos en un futuro. Cuando cumplí veintitrés, mi esposo y yo nos mudamos a Israel. Efectivamente, acabamos teniendo dos hermosas hijas que nacieron y se criaron en Israel; ambas sirven en el ejército hoy en día.

Hace unos nueve años atrás, llegué a casa tras un largo día laboral y encendí el televisor. Mientras cambiaba los canales, capté un minuto de una mujer que le hablaba a una multitud. En ese momento, no sabía que era un canal religioso, pero de repente tuve el fuerte presentimiento de que lo que decía era importante. Durante varias noches, no pude despegarme de este canal y sus diferentes programas. Sabía que el siguiente paso era buscar otras personas en las cercanías que creyeran de esta forma, y me hizo muy feliz descubrir toda una congregación de nuevos inmigrantes ucranianos. 

Aquel año, terminé mis estudios en contabilidad. La esposa del pastor me dijo que había oído que un ministerio que ella conocía, de nombre Maoz, estaba buscando una auxiliar contable. Al principio, ni siquiera quería ir a una entrevista. Es que tenía muy poca experiencia, y conseguir un cargo en un ministerio tan respetado como el de Maoz me parecía pedir demasiado. Pese a esto, me alegra tanto haberme animado. Desde el segundo en que puse un pie en el lugar, me emocionó la atmósfera familiar tan cálida y acogedora. No solo me aceptaron con las habilidades que tenía, sino que además me enviaron a realizar cursos adicionales que me perfeccionarían en las áreas necesarias para finalmente convertirme en la jefa contable, que es el cargo que ocupo hoy.    

Como persona de números y estadísticas, por supuesto, valoro la estabilidad y la fidelidad a largo plazo que Maoz ofrece al Cuerpo en Israel. Sin embargo, también me fascina ser testigo de las respuestas milagrosas que surgen de nuestros momentos de oración. Y, en particular, me encanta que nuestro trabajo a menudo sea la respuesta a las plegarias de otras personas.

Verónica

Nací y crecí en Dinamarca a cargo de padres judíos polacos. Cuando cumplí veinte años, decidí conectarme un poco con mis raíces judías e hice trabajo voluntario en un kibutz de Israel. Allí, conocí a un apuesto soldado y comenzamos a salir. Al poco tiempo, nos casamos y nos mudamos a Tel Aviv, donde mi esposo comenzó a asistir a la congregación Tiferet Yeshua dirigida por Ari y Shira.  En aquel entonces, no me interesaba para nada lo relacionado con la religión, pero en algún punto, decidí que prefería ir con mi esposo antes que pasar los sábados por la mañana sola. Tras unos meses de asistir, todo lo que decían comenzó a tener sentido para mí; y al final de uno de los servicios, avancé y oré con Ari para recibir al Señor.

Un tiempo después, Maoz llevó a un equipo de israelíes de todo el país a la conferencia mesiánica MJAA en Estados Unidos, y me uní. Dado que el cuerpo de creyentes de Israel es chico, las reuniones suelen contar con tan solo unas pocas docenas de personas. Entonces, a Maoz le gusta fortalecer su fe al demostrarles que son parte de algo mucho más grande, y esta experiencia en verdad hizo más fuerte nuestra fe.

Pude conocer a Ari y Shira en ese viaje, y al poco tiempo de regresar a Israel, comencé a trabajar como su asistente personal. Un día, mientras limpiaba unas carpetas, me encontré una vieja carta de oración en la que Shira les daba la novedad a los colaboradores de oración de Maoz de que las oraciones que habían solicitado anteriormente para mi salvación ¡habían sido escuchadas! 

Tras algunos años, tuve la firme convicción de que el Señor me estaba llamando al campo de la contabilidad. Si bien sabían que iba a dejarlos, Maoz ayudó a cubrir los gastos de mis estudios para el siguiente paso en mi vida. Comencé a supervisar las finanzas para muchas organizaciones mesiánicas y, ahora, con diez años de experiencia, volví a trabajar para Maoz también como su jefa de Finanzas.

En especial, disfruto mi papel en la fundación IStandwithIsrael porque sé que muchas personas que aman Israel confían en nosotros para que demos sus ofrendas a los israelíes más necesitados. Me encantan los números y me encanta tener el conocimiento y la capacidad para ayudar a que las organizaciones que hacen un excelente trabajo tengan esa misma excelencia en sus finanzas. Creo firmemente que la excelencia y la responsabilidad en las finanzas son un testimonio maravilloso para todos los no creyentes con los que colaboramos y, en definitiva, Dios recibe la mayor Gloria.

Kati

Kati

Llegué aquí desde Finlandia en la década de los setenta. Aprender hebreo no me costó y me adapté con rapidez a la cultura. Me casé con un hombre adorable y viví en un kibutz donde criamos juntos a nuestros tres hijos. 

A medida que nuestros niños crecieron, nos mudamos a Tel Aviv, y supe de una congregación de creyentes israelíes llamada Tiferet Yeshua. Amaba la adoración hebrea y el sentimiento israelí de los servicios, por lo que comencé a asistir con frecuencia. En el transcurso de un año, Maoz me contrató para que me ocupara de las diferentes necesidades de los congregantes. Estuve a cargo de muchas áreas prácticas, pero disfruté mucho orar y ministrar a las personas después de cada servicio.

Con el paso de los años, mi papel en Maoz evolucionó y fui de todo, desde coordinadora de conferencias nacionales hasta mi puesto actual de asistente personal de Ari y Shira. Me encanta ser parte de un trabajo que siempre tiene una visión más amplia del Reino de Dios. Aunque las restricciones de este año han hecho que trabaje casi siempre desde casa (y han cancelado cualquier opción para las conferencias), mi papel como persona clave en la selección de solicitudes para IStandwithIsrael me ha mantenido más ocupada que nunca.

Creo que la determinación de Maoz de ayudar no solo a los individuos, sino también a otros ministerios del país, contribuyó mucho a la unidad del Cuerpo de Yeshua en Israel. Esa es la razón por la que quizás considero que los últimos quince años que trabajé para Maoz son los mejores años de mi vida.


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